4.3.14

Una frase de Ken Robinson…

Frase de Ken Robinson  e ilustración de estrellasdelana


El domingo leía un post de "Mamá quiero ser Blogger" y animada por el tema, dejé mis palabritas en los comentarios. Hoy paseando de nuevo por la entrada leía lo que otras personas habían escrito y me topé (coment. Virginia de la Calle) con un enlace de un vídeo que ya había visto hace tiempo.


Hoy he vuelto a ver ese vídeo del Programa Redes de Eduard Punset, en la que entrevista a Ken Robinson, experto en desarrollo de la creatividad. Un vídeo interesante, didáctico, con diferentes puntos de vista e imprescindible si tienes hijos. 

Os animo a que lo veáis. No os defraudará. 

http://www.rtve.es/television/20110327/todos-tenemos-capacidad-ser-creativos/420223.shtml

Me gustaría y si te ha parecido interesante, que me escribieras tu punto de vista. 

Si tienes hijos optarías por la fórmula que plantea? 
Crees que la creatividad se puede desarrollar en cualquier ámbito?
Le pones algún pero al discurso de Ken Robinson?

Gracias por leerlo y doblemente si decides dejar tu comentario.
Virginia

3.3.14

Cuánto vale una idea?


Últimamente y por motivos diversos no hago otra cosa que hacerme esta pregunta y me acuerdo de manera recurrente de aquella campaña de MasterCard en TV. 

Tiene precio la felicidad? Tiene precio emocionar a alguien con un mensaje? Tiene precio el recuerdo? Tiene precio un dibujo, una fotografía o la estrofa de una canción que te estremece? Tiene precio que comuniques correctamente lo que deseas y que no esté sujeto a arbitrarias interpretaciones? 

Hazte la pregunta e intenta contestarla. ¿Cuánto vale una idea?

Es difícil, sí o no? 

Ahora te hago otras preguntas: Cuánto vale un pantalón, un menú del día, una presentación comercial, una entrada al cine o al fútbol, un libro, un traje de novia, un ramo de rosas, el colegio de tus hijos, el coche que conduces, el perfume que te pones? Y tu negocio? Y tu trabajo? 

Si lo sabes, bien, y si no, te puedes informar, consultar y comparar para dar con la respuesta. 

Quizá también pienses que tu trabajo vale bastante más de lo que percibes o te mereces dada la formación y el esfuerzo que pones. Ya se sabe, amigo, los tiempos corren tristes… 

Y después de toda esta ristra de preguntas te surgirá la duda, y querrás saber a qué narices viene todo esto, y el porqué la entrada reza: ¿Cuánto vale una idea? 

Porque las ideas mueven el mundo y el alma. Porque sin ideas y la locura de algunos todavía estaríamos haciendo fuego con dos palitos. Porque las ideas, las buenas ideas generan valor y riqueza. Y tristemente, a día de hoy son pocos los que las apoyan y quieren pagar por ellas. Bueno, las quieren “de gratis”, porque son útiles, porque el saber que tuerca apretar, que decía Tony Leblanc en una película, es lo que vale y no tanto apretarla. 

Veo día a día pequeños negocios que por un ahorro mal entendido en su imagen, comunican lo que no son. El de fuera no es capaz de percibir lo buenas que están sus tapas, lo bien que peinan y cortan el pelo, la extraordinaria profesionalidad de los empleados de un taller o la honestidad y saber hacer del gerente de un negocio de servicios en internet. 

También me podríais decir que como están empezando no tienen un duro o que como ya llevan tiempo en el mercado su imagen funcionará toda la vida, a lo que yo os contesto que un buen profesional no tiene que ser prohibitivo. El buen profesional ha de saber quién es su cliente, se informa, pregunta, pregunta mucho y es consciente de cual puede ser el presupuesto con el que cuenta. Negocia. Sí, porque el comercio es alguien que vende y alguien que compra, sean jamones, fincas o servicios de diseño y comunicación. 

Esto es como lo de comprar y vender una casa, tiene su aspecto emocional (te gusta o no te gusta, te ves viviendo allí) y el aspecto práctico (me encaja en el presupuesto que tengo, estoy dispuesto a un pequeño sacrificio por llevarme algo que me llena) y el del vendedor (si no ajusto el precio más puede que no venda en el plazo que tengo, no tengo prisa por vender o a lo mejor voy a dejar pasar esta oportunidad por no ser medianamente flexible). 

Me encuentro clientes que me presentan presupuestos de diseño, temerarios, poco profesionales, carentes de garantías, ocurrencias de última hora a precio de gominolas. Perpleja me dejan cuando por ahorrarse muchas veces cien tristes euros ponen su empresa, su vida y su futuro en manos de gente sin escrúpulos, que igual que hacen logotipos y monigotes, montan un muñequito del Kinder Sorpresa. 

Llego a ver presupuestos de cincuenta euros por un logotipo en internet. Por Dios, es tan difícil darse cuenta que te están estafando? Que lo que estás pagando como barato te va a salir caro, pero que muy caro? Por favor, confiemos en profesionales, pero en profesionales de verdad, no en cantamañanas con un curso de Adobe Illustrator, que sin ningún criterio ni necesidad de información te crean una pieza de comunicación comercial o corporativa. 

Yo, por lo menos necesito mucha más información, quién eres, cuál es tu negocio y tu producto, cuál es tu público objetivo, dónde quieres estar a corto, medio y largo plazo, con qué recursos cuentas, quién es tu competencia, qué objetivos tienes… ni más ni menos que saber cuales son todas las variables para poder ofrecer un diseño que responda y dé solución a toda esa información. 

La de diseñador es una profesión como otra cualquiera que exige una formación específica, necesita un mínimo de experiencia, haber desarrollado criterio para saber decidir cuál es la mejor solución y como en todas, ser honrado. 

Así pues, Cuánto vale una idea? 

Lo que uno quiera pagar? Lo que te pidan? 

O será proporcional al rendimiento que le vas a sacar? 

Si piensas e inviertes en un corte de pelo, una camisa, una americana, unos zapatos, unos complementos y una sonrisa porque quieres/necesitas una buena imagen, por qué no piensas en los mismos términos para tu empresa, tu publicación, tu regalo personalizado o tu producto? 

Párate un momento y reflexiona. Crees que es lógico lo que te digo? Si no es así, por favor, hazme saber porqué, me harás un gran favor. 

Virginia

28.2.14

Mmm… Trigueros con huevo escalfado


No lo puedo remediar, me encanta este plato por varias razones: no engorda, es sencillo de hacer, es económico y reúne verduras y proteínas, con lo cual se pone a la cabeza en el epígrafe: Cenas.

No me extiendo, que hoy la vida no me da para más. Al lío!!!


Los ingredientes: (4 raciones) Manojo de espárragos trigueros de grosor mediano, 2 ajos, 4 huevos, aceite de oliva virgen extra, sal.

La infraestructura: sartén honda y ancha.

Los pasos: 
Lo primero de todo y un ratito antes de empezar es lavar bien los espárragos trigueros y quitarles la parte dura del final. Meter en un vaso  el manojo y dejar que escurra el agua de haberlos lavado. Esto es importante si no queréis que os salte aceite cuando los echemos a la sartén.

Partimos los espárragos en trozos de unos 5 cm. Reservamos. Pelamos los dientes de ajo y los cortamos en láminas. Ponemos en la sartén un poco de aceite de oliva y echamos las láminas de ajo para dorarlas y que el aceite tome su sabor. Cuando ya estén las retiramos y reservamos. Seguidamente echamos a la sartén los espárragos troceados con sal y los salteamos unos minutos, cuando los veamos un ligero tono agregamos agua hasta prácticamente cubrirlos. Los dejamos cocer a fuego medio hasta que se reduzca el agua, en ese momento cascamos los huevos de manera independiente y los ponemos por encima para escalfarlos. 

Yo los tapo para que deje de evaporarse el jugo y se vaya haciendo la clara. Cuando ya les quede poquito, suelta por encima las láminas de ajo doradas para que se entremezclen con la clara. Las yemas no deben quedarse duras, para que cuando las partas se mezclen con los trigueros. Un poquito de sal por encima del huevo y a comérselos.


Se pueden hacer los cuatro huevos de manera conjunta en la misma sartén o en cazuelitas individuales. También cuando se está salteando los espárragos se puede dar un toque de pimentón, pero a nosotros nos gusta más sin él.

Espero que os guste la receta y la pongáis en práctica. Feliz fin de semana.
Virginia

27.2.14

Un apartamento que lo tiene todo…


Este soberbio apartamento es lo que se denomina un penthouse, lo que viene a ser un ático de lujo situado en la última planta de un edificio de gran altura. 

Antiguamente este tipo de espacios no tenían ningún valor, eran una especie de almacén en los que se situaban las instalaciones de servicios del edificio. Pero fue sobre los años 20 del siglo pasado cuando en la ciudad de Nueva York, la gente adinerada los empezó a comprar y reconvertirlos en viviendas de lujo. Esta tendencia supuso una verdadera revolución en el diseño de edificios para viviendas, ya que la edificación que contaba con este tipo de apartamentos gozaba de un mayor prestigio y atraía a propietarios más acomodados.

Este, situado en Rosslyn (Virginia) hace gala de todos los requisitos que ha de tener un penthouse: luz, buenas vistas, metros cuadrados, altura, una gran terraza y unos ventanales increíbles. Consta de un espacio abierto en dos alturas con una escalera metálica de corte industrial y las canalizaciones de aire acondicionado y calefacción vistas, elementos que imprimen su personalidad en la decoración. 


Cada rincón del apartamento es una sorpresa, obras de arte contemporáneas, clásicas esculturas en pedestales o instaladas en la pared, tapices, pequeños objetos decorativos de toda índole y color, revestimientos de lo más variopinto, desde el ladrillo visto hasta el mosaico más sofisticado para el baño o la cocina.

¿Y qué decir del mobiliario? Sofás, chaise longue y butacas se articulan en la estancia con pequeñas mesitas y alfombras para diferenciar ambientes. Ambientes que se encadenan entre si creando un todo equilibrado, limpio y vitalista. 

Si queréis ver más fotos de este fantástico apartamento aquí os dejo el enlace. Lo firma la interiorista Karen Bengel del estudio Design Milieu.



26.2.14

Carácter y perseverancia…




Efectivamente nada nuevo bajo el sol, pero esas dos simples cosas, carácter y perseverancia, son la piedra angular, la madre del cordero de cualquier proyecto al que te enfrentes. 

Sólo eso. Nada más y nada menos. 

Intento escribir un post diario. Apunta: 

• Idea sobre la que escribir + 

• documentarse al respecto + 

• selección de imágenes de otros o diseño de imágenes propias (Esto es sagrado dado a lo que me dedico) + 

• redacción de texto que trasmita en paralelo con las imágenes, la idea, reflexión, receta o lo que se tercie sobre lo que quiero hablar. 

Pues bien, muchas veces y después de publicar, me queda la duda si tú que me estás leyendo, entiendes todo eso que te quiero contar. Si te paras mínimamente para poder extraer la idea o ideas que te quiero presentar a través de una ilustración o un diseño, más allá de que te guste o no. 

Si no es así, seguramente no estoy dando todas las claves para que esto ocurra o para que logres ver un alto porcentaje de lo que te quiero mostrar más allá de criterios formativos. No estoy hablando de coordenadas profesionales ni nada por el estilo, tan sólo de relacionar ideas. 

Lo que sé hacer y con lo que me gano la vida, no es fruto del buen gusto, ni de la traída y llevada inspiración, ni de que Dios me haya tocado con la varita creativa, ni que tenga mano, ni tantas y tantas cosas que dicen sobre los diseñadores. Si es cierto que por vocación o por formación, tenemos una manera de mirar diferente, de sorprendernos o emocionarnos con cosas pequeñas, con el caos o con la desnudez más absoluta, pero también te digo que la mayor parte es fruto del esfuerzo, de la observación, del trabajo y de exponernos día a día a retos incluso sin contrapartida económica. 

En cada cosa que hago intento ser yo, y ahora que no tengo que rendir cuentas a nadie salvo a mi misma, intento ser tan natural y transparente como el medio me permite. Soy exigente y no me quedo satisfecha con lo primero que sale. Soy la primera en pensar que si tú llegaras a ser algún día mi cliente, no te gustaría que lo que te presentara fuera resultado de la improvisación y la ocurrencia, y no del análisis y la información que me has proporcionado. Un buen resultado se consigue con muchas horas de vuelo. 

El otro día una persona me decía, eres buena en lo que haces, tienes un sello propio y diferenciado, eres curranta y si te lo propusieras, con este carácter manchego que tú tienes, serías la Almodóvar del diseño. ¿Ya ves? Se me hace complicado, fuera del cara a cara que otros evitan, comunicar lo que soy. 

Perseverancia, no me falta, pero he de admitir que la falta de resultados algunas veces hace mella en mí. Menos mal que he aprendido, a base de palos, a creer más en lo que hago, y que por mis Santos C….. llegaré donde me he propuesto. 

Y ahora, te toca a ti. Dime 

Qué necesitas que no te doy? 

Qué buscas que no encuentras? 

A lo mejor está en mi mano y no me he dado cuenta…

Y una cosa más, simple pero necesaria, agradecerte el tiempo que me has dedicado.
Si decides seguir a mi lado, cuenta con mi entrega, si no, respetaré tu retirada.

Virginia
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