Mostrando entradas con la etiqueta Microrrelatos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Microrrelatos. Mostrar todas las entradas

7.10.15

No me dejes sola…

vía: guiaparadecorar.com

La señal podía ser cualquier cosa: una luz, un cielo despejado, un brillo a lo lejos… casi cualquier cosa que llamara su atención. 

Tan sólo quería dejar atrás ese nubarrón que la acompañaba en los últimos tiempos, tan sólo algo a lo que agarrarse y que le proporcionara fortaleza, un primer peldaño sobre el que colocar la punta de sus pies.

Esa señal le aseguraría un miedo asequible… un comienzo.

Miraba el horizonte buscando, y entre palabras ahogadas, se prometía tiempos mejores…

"No me dejes sola" se decía a gritos mientras apretaba el volante.
"No me dejes sola" frente al espejo que le prometió, años atrás, salud, dinero y amor.
 No me dejes sola, que sólo a ti te tengo…

• • •
Hoy publico este pequeño texto que ha permanecido en un cajón desde hace algún tiempo. Un compromiso que adquirí con Cristina de Arozamena a raíz de una motivadora charla a la que asistí y en la que escuché una de las frases más conmovedoras que he oído en mi vida: "No me dejes sola"

Gracias, Cristina.

Virginia

5.10.15

Diseño+Microrrelato: "Vidas con música…"



Eduardo movía sus brazos con elegancia. Su simple silueta en aquel cuarto lograba un poder de atracción difícil de evitar… 

A una calle de distancia, desde el silencio de su salón y desde hace meses, María le miraba hechizada por esa música ausente que conseguía sentir a través de la energía de unos brazos…

Virginia



18.9.15

More Than Words…

vía: streetstylemadrid.com


Seis de la tarde, lluvia, frío y como siempre… atascada. En la radio suena “More Than Words” de Extreme. Hacía mucho que no la escuchaba, y revivo con los primeros acordes lo mucho que me gustaba. 

Entre primera y segunda, voy observando la gente que pasa, que cruza delante de mis ojos mientras impera el rojo y ellos vigilan el verde. Pequeñas carreras con historias a cuestas, despistados con móvil jugándose el tipo, miradas perdidas recordando algún momento, asuntos pendientes… 

Grupos de amigas con ganas de conversación y compras en sus manos, turistas, muchos turistas… comercios que comienzan a resaltar por sus luces, cines, teatros, mi querida Casa del Libro, Telefónica… y al fondo, ese parpadeo en colores que siempre he llamado a secas "Schweppes". 

La Gran Vía, una tarde de luz plomiza, en la que todo parece pesar más e importar menos. En la que los pensamientos se convertirán en ”más que palabras” y en la que sin conocerme, me has mirado y me has sonreído. ¿Notabas que te observaba? 

Hoy, sin prisa, ha sido un placer cruzarte y volver a notar tu pulso.




Feliz viernes

Vir

22.7.15

Me encantan las personas, son una fuente inagotable de inspiración…



Os habéis despedido… Una de esas despedidas de metro atropelladas a golpe de pitido y carreras de anónimos con prisas…

Me habéis llamado la atención por vuestra risa, por vuestro parloteo alegre tocando mil y un temas, los estudios, la oposición, la fiesta de fulanita, los achaques de la madre de Jaime, el socorrido "feliz verano" y el "dale un beso a Jose de mi parte"… en fin, ese rosario de buenas palabras que uno entiende como verdaderas, cuando nota complicidad y cariño.

Ahí te has quedado, sentada frente a mi, recogiendo tu falda blanca para que no rozase con el suelo… en tus cavilaciones y siguiendo con el dedo el dibujo étnico de la cartera que tenías delante.

En una de esas ráfagas de izquierda a derecha del vagón te he visto buscando algo en el bolso. Sacabas de él un poco de todo, hasta que a hurtadillas he visto la caja rectangular. Se te ha encendido la mirada y he entendido tanto brillo.

No era la única que asistía a ese momento. La señora mayor que llevabas al lado te ha dado la enhorabuena y tu no has podido por menos que regalarla un gracias y un beso. Seguidamente y con la vergüenza del lance, te has disculpado y le has dicho: "es que llevaba mucho tiempo detrás de ello… ahora se lo diré a mi chico…"

Si, me he alegrado por ella, me he emocionado y mentalmente la he felicitado… pequeñas historias que te sacan un sonrisa… pequeñas historias de las que se disfruta por la felicidad de otros… pequeñas historias que ocurren casi sólo para tus ojos…

Me encantan las personas, son una fuente inagotable de inspiración…


Feliz día

Vir

6.5.15

Decisiones y lecciones…



"Te tomé la mano sin pensar que podría caer contigo…"

Ahora, pasados los años no sabía si se arrepentía… En su día fue consecuente con ese amor incondicional, ese amor que estaba por encima de decisiones lógicas, apariencias y opiniones familiares. Con un amor que crecía y amargaba al tiempo, que tiraba y reclamaba decisiones diarias.

Ayer recibió una carta. Recordó unas manos fuertes que ante la duda, apretaba, unos ojos brillantes que tornaron en cansados y una sonrisa que se congeló a base de sufrimiento. Ayer resucitó fantasmas y no quiso abrirles la puerta. 

Una vez más fue consecuente. La ingenuidad quedó aparcada por la necesidad diaria de mirar al frente y sacar su vida adelante. 

• • •

Virginia

29.4.15

Huellas…



Un día decidí conservar tus manos y fijar su tamaño y forma,
ese martes, no era nada especial y contabas con cinco años.

Un día de tantos que me acariciaste la cara, me llamaste mamá y me diste un beso.
Una tarde de esas que tu sonrisa y tu llanto te hacían persona.

Te encaré el molde y sin miedo apretaste. Y te emocionaste al ver el resultado y quisiste repetir con cara, pies, y vuelta y media a las manos. Te diste cuenta del poder de la fuerza y lo que era aprender algo. 


Te pedí de nuevo las manos y allí quedaron como testigos de un tiempo y una tarde de martes.

Ahora las miro con ternura y hago memoria de esos años.

Ahora uno nuestras manos tibias y me doy cuenta de cómo pasa el tiempo…


Vir

24.4.15

Como cada domingo, escuchó palabras…



Como todos los domingos se levantó temprano para hacer una comida especial y un postre que festejara una comida juntos.

Como todas las mañanas de domingo se quedó sola en compañía de la radio.
Como todos los domingos había partido, entrenamiento y cosas que hacer… como todos los domingos…

Ya estaba hecha y no esperaba cambios…

Como cada domingo a media mañana le dolían las piernas de tantas horas de pie.
Como cada domingo le dirigía unas palabras a algún tertuliano, opinaba y disfrutaba con alguna canción… 

Era domingo y confeccionaba el menú para andar algo más desahogada a lo largo de la semana, 
era domingo y disfrutaba, padecía, agradecía y maldecía el estar sola…

La locutora a eso de las once comenzó una reflexión que terminaría en un nombre y una canción…
Pensó en las palabras que escuchaba… como cada domingo…

Por un momento pensó en la felicidad, en la soledad, en la rutina, en los hijos, en ese marido intermitente, pensó… y de golpe, se sentó.

Detuvo la sorpresa, rebobinó los últimos segundos y volvió a escuchar su nombre y la voz de su marido que narraba una realidad en directo. La suya.

Miró por la ventana y los vio mover los labios, y sonreir, y agitar las manos… y hablar con una locutora que la sorprendía con un "Gracias" y un "Feliz Día, Mamá"



• • •

Feliz día.

Virginia

13.4.15

Cuento para una boda…



Un cuento, un regalo, un recuerdo, un deseo… y muchos años en común. 


Cuando se casa tu mejor amiga, es inevitable pensar en un detalle especial. Algo que salga del corazón, que resuma vuestra amistad y desde luego, que tenga buenos deseos para un futuro en común.

Primero fue escribirla un pequeño texto… ¿en forma de carta o cuento? Luego pensar qué apariencia tendría y cómo se entregaría. Al final, una tipografía me robó el corazón, también un formato y un bellísimo papel hecho a mano a base de cebada, un sencilla ornamentación y una cinta que abrazaría el conjunto.

Pensar en una encuadernación artesanal que llevara aparejado un ritual para cuando se procediera con la lectura, y un sobre con la misma línea de diseño que fuera el embalaje perfecto en la entrega.








La historia, permitidme esta vez que no la publique y quede dentro de la intimidad, pero si me apetecía compartir con vosotros parte de mi regalo. Esos regalos que se piensan, se diseñan y se dan con el corazón.

Feliz lunes

Vir

10.4.15

Tengo, debo y quiero explicarte…



Tengo que encontrar la manera de hacerte entender
por qué en la vida se sufre,
por qué los años pasan y los problemas crecen,
por qué a menudo el que más pone, más pierde,
por qué sin razón aparente todo se desmorona.

Tengo que contarte por qué en la vida debes arriesgar
y equivocarte… y con ello aprender.

Debo prepararte para ser amplio de miras y 
conseguir que te preguntes por todo.

Debo ser tu ejemplo, tu almohada y tu cruz.
Debo enseñarte a medir el miedo…

Quiero que, aunque sea incómodo e incierto, 
te expongas ante los demás
y no busques la comodidad del gris,
porque descubrirás y te descubrirás,
porque te harás más fuerte.

Aún así, me queda una lección sumamente importante…
debo explicarte y no sé cómo
que la vida tiene mucho de caprichosa y tendrás que aceptar sus reglas invisibles.

Esa fortaleza de la que antes te hablaba te ayudará a recuperarte, 
te ayudará a recobrar el aliento
porque la vida sigue y te pedirá que saltes sus olas, 
y verás que merece la pena.

• • •
A mi hijo adolescente, que cada día se pregunta por más cosas.
• • •

Virginia

13.3.15

Orión no cierra…



Con un portazo, no, al menos déjala entornada,
que sepamos que estás bien,
que oigamos tus ruidos, tu música y el pasar las hojas de los libros…

Que intuyamos la luz de la lámpara, 

que oigamos tus pasos, que aunque silenciosos están cargados de fuerza.

Si necesitas silencio… tenlo.
Si necesitas tiempo… tómatelo.
Si necesitas ayuda… pídela.
Si necesitas que todo salte por los aires… piénsalo…
no dinamites antes de tiempo… que luego todo son escombros…

No sé si nos venías avisando, si quizá no supimos leer los síntomas de manera adecuada o respetamos en exceso tu espacio. No sé.

Has tejido unos lazos, no los sueltes…

Me enseñaste el mar, las estrellas, la sabiduría de muchas culturas…
Regalaste arte, moda, deporte, política, humor y mucho carácter…
Compartiste amor por una tierra y una forma arriesgada de mirar el mundo…

Te esfuerzas por querer ser invisible y no lo consigues… un día de estos mi abrazo te dará la respuesta.

Si necesitas distancia, la respetaré
y recuerda, que al corazón no le gusta estar solo.

Vir, Estrella de Luz

• • •
Feliz fin de semana

9.3.15

Te miro las manos y leo…



Carmen hoy ha encontrado un sobre en una de las tacitas del café, ha recorrido con la mirada a los presentes y nadie la miraba… 

Es un pequeño sobre perfilado en dorado y con una pequeña gota de lacre. Rápida, lo ha metido en el bolsillo delantero y ha seguido con sus quehaceres. Se ha encaminado a la cocina, y como todos los días a primera hora ha repasado el menú. 


Antonio pasa varias veces por delante de la puerta, como siempre, a la carrera. Se detiene un momento y con un gesto de premura la pregunta si hace falta algo. Carmen, como todos los días y con un gesto le dice que no. 

Carmen hoy lo mira de otro modo… ¿habrá sido él el que ha dejado el sobre a su nombre? De manera casi automática descarta esa opción. Antonio es bueno, trabajador, amante de su familia, pero detallista, lo que se dice detallista, no es. Nunca se acuerda del aniversario, y son los chicos los que le recuerdan que tal o cual día es el cumpleaños de mamá. 

Sigue con la faena… Hoy, sopa castellana, ensalada mixta y macarrones de primero. Filete empanado con guarnición, merluza a la vasca y pisto con huevos fritos, de segundo. 


A media mañana comienzan a llegar los clientes habituales… Encarna, la de la mercería; Jose, el del taller; Fernando, un jubilado que vive en el bloque de enfrente; Susana, una anciana pizpireta siempre vestida de colores y con los labios rojos; el chico de Flora… en fin, una pequeña familia de la que se sabe vida, obra y milagros… 

Encarna se acerca y le pide un café con leche y unos churros. 

- Hola guapa, ¿cómo va la mañana? ¿Y Antonio? No le veo por aquí. 

- Hija no sé, aquí me ha dejado con el menú. Ya sabes que siempre va acelerado… Oye, Encarna, ¿te puedo hacer una pregunta? 

- Claro hija, faltaría más. 

- Tú, de la gente que pasa por la taberna, ¿quién crees que me puede escribir una carta? 

A Encarna se le encienden los ojos y no puede contener un pequeño grito. 

- Carmen, ¿no me digas que te han dejado una carta? 

- Caaaaalla… que no sé quién es. 

- Y ¿qué te pone? 

- No sé, aún la tengo en el bolsillo del delantal. 

- Pero hija de mi vida, ábrelo, que tienes un admirador secreto… 

- Un admirador o un loco… 

- Enséñamelo. 

Lo saca a escondidas del bolsillo y se lo enseña con el halo de clandestinidad que requiere el momento. 

- A mi edad, Encarna, que tengo 58 años… Que no soy ninguna mocita… 

- Carmen, es preciiiioso…Este ha sido Antonio. 

- ¿Antonio? Como se ve que no le conoces… A Antonio dale trabajo, coger la furgoneta, atender a los clientes, ir al Merca… pero ¿tener un detalle? No me ha regalado en la vida ni una flor, y mira que a veces ha pasado por aquí una de esas chinitas que venden rosas… Por Dios, que se lo traen al tarro… y ni por esas, hija. 

En ese instante hace acto de presencia Antonio en la barra. Encarna devuelve a prisas el pequeño sobre y con un gesto de zalamería le coge del bracete y le dice: 

- Antonio, tienes una mujer que no te la mereces… un día de estos te la llevan. 

Antonio sonríe y le dice: 

- Lo sé, claro que lo sé. Que son ya muchos años… 

Carmen se sonroja y a la vez se siente culpable por no haberle comentado nada a su marido. Con el sobre aún en la mano le devuelve una mirada de complicidad. Y sin pensárselo dos veces lo saca y se lo enseña. Antonio no se inmuta, y espera a que Carmen diga algo. Encarna, sorprendida por el arranque, toma su café y los churros, y se retira a una mesa. Desde allí vigila reacciones… 

- Antonio, este sobre estaba en una de las tazas de café de la barra, no sé quién lo ha dejado, pero pone mi nombre. No me he atrevido a abrirlo, me sentía culpable por no decírtelo… prefiero abrirlo delante de ti. 

- Anda, mujer, parece mentira… ¿Cuándo te he prohibido yo a ti algo, o me he enfadado por algún piropo? Siéntate a solas en una mesa, abre tu sobre y lee lo que pone, que mientras atiendo yo la barra y echo un ojo a la cocina. 

Carmen se sienta en la mesita de la esquina y con un cuidado exquisito levanta la gota de lacre. Encuentra una nota doblada, escrita en papel de seda. Comienza a leer. 

Esto no es una carta, es el agradecimiento a toda una vida… 

Levanta la cabeza y de lejos mira a Antonio que está sirviendo un café. Continúa. 

…es el agradecimiento a toda una vida, 
a un esfuerzo común, 
a un “tira del carro” si yo no puedo… 

Es un gracias mayúsculo a la mejor compañera de viaje, 
que me ha enseñado que el respeto se gana, 
las obligaciones se comparten y los hijos son de dos.
Nunca te arrugaste ante las dificultades del negocio, 
siempre supiste que en este viaje los dos teníamos el mando 
y que la confianza era incuestionable… 
Que en esta casa no había puestos de primera y de segunda… 
que tan importante era una buena tortilla de patatas como hacer correctamente la caja… 
que sonreír y escuchar a un cliente era otro ingrediente del negocio… como el tener un buen pimentón. 

Carmen está impresionada… sorprendida… orgullosa de su marido… y aunque esté feo decirlo, orgullosa de si misma. Saca un pequeño pañuelo del bolsillo y se seca las lágrimas. Vuelve a mirar a Antonio, que la besa con la mirada desde la barra. Continúa. 

Carmen, te estarás preguntado el porqué. Hoy es 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. No sería sincero si pretendo ocultar que no lo sabía… ya me conoces. Lo escuché en la radio y se me ocurrió que podía ser un bonito detalle… ya va siendo hora… 

Carmen, te miro las manos y leo cariño, trabajo, humildad… 

Carmen, gracias por compartir tu vida conmigo. 

Te quiero 

Antonio 

Nunca nadie le había regalado este torrente de sensaciones. De verdades duras y hermosas. Antonio había tardado veintiocho años, pero lo había hecho con la sencillez y el aplomo del que imparte justicia y reconocimiento, del que se siente honrado por la compañía…

–––––

Este texto que acabas de leer, lo presenté al VII Concurso de Relato Corto "Por la Igualdad" que convoca la localidad donde vivo. Para mi sorpresa, ya que se trata de una historia cotidiana y sencilla, obtuvo el Primer Premio.

Hoy, un día después de la celebración del Día Internacional de la Mujer lo comparto contigo porque la Igualdad ha de ser algo de todos los días, al fin y al cabo, compromiso y respeto.

Vir

5.3.15

Jugar con la pluma…


Le resultaba duro prescindir de la alabanza que tanto inflaba su ego,
difícil resignarse a perder su única identidad… su propio juego.


• • •
Texto del cartel, sacado de aquí, que aunque el tema no tiene que ver, me dio pie a pensar en otro tipo de personalidad creativa. Y desde luego, agradecer a Luisa que lo pusiera delante de mis ojos. 

Los maestros ayudan a pensar y a preguntarse por todo.

Virginia

27.2.15

Color a la vida…



Concha entra y sale del salón. Lo revisa una y otra vez y mira que todo esté en su sitio. Ha comprado flores blancas y un poco de verde. Un toque fresco para aquel magnífico salón que sólo disfrutan las visitas.

Son las cuatro y entra una luz espectacular, llena de tonos dorados. "- Un luz perfecta" se dice, y se da cuenta que nunca antes había disfrutado de ese calor a través del cristal. Cierra los ojos un momento y se llena de energía, "no se hable más, mañana me tomo aquí el café".

Sube al dormitorio y toma entre sus manos el vestido verde agua. "- Sin dudarlo, éste, de todos, es el que más me favorece". Se pone frente al espejo y al deslizarlo por la cabeza una horquilla lo rasga accidentalmente. Se queda paralizada con los brazos arriba como quien ha cometido un crimen.

[Silencio]

Pasados unos minutos y con una instantánea difícil de describir, continúa la maniobra…Coloca perfectamente las costuras, levanta la mirada y mira su reflejo: "- Una mujer con un vestido roto, un moño deshecho y el rimel corrido… :( ". Se ve tan esperpéntica que da el último toque a la estampaCoge todos los collares y uno tras otro se los pone encima. Sonríe. Coge el vaquero que dejo en la cama y se lo vuelve a poner. Se ríe. "- Ahora, el remate final". Busca la Rouge Dior, y en un gesto de rebeldía lo aplica en los labios. 
"- Ahora si que no me conoce ni la madre que me parió!"

Concha se quita el vestido y pone en su lugar una sencilla camiseta, pero no renuncia al surtido de collares. Corrige la máscara de pestañas y entresaca del moño alguna mecha más. Se gusta con ese aspecto informal que no aprobarían los íntimos.

Hace unas llamadas, por un día hará lo que le plazca. Sale a la calle, despreocupada y disfrutando de un paseo que hoy sabrá distinto.

• • •
Texto escrito a partir de una reflexión de Pilar Villalba Bru en Facebook





Buen fin de semana.

Vir

4.2.15

Mi estudio…




Miro a un lado, 
papeles, carpetas con trabajos, botes con lápices, el tablero de dibujo regalo de mis padres, la cámara y la ventana. Sol de tarde.

Miro al otro,
la puedo tocar y sentir su calor cuando entra el sol de mañana. 
A unos metros el jardín, los pájaros… el viento…

De frente, el armario, los dibujos de mi hijo enmarcados y la puerta, paso obligado para entrar o salir de mi mundo.

Al fondo, la salita de pensar, con su sillón rojo, sus pósters de cine antiguos y su estantería llena de libros. La salita de leer, de tomar un café, de escuchar música inspiradora, de convertir en un pequeño plató si estamos de apuro.

¿La mesa? grande, como me gusta. Con la tecnología a un lado y los papeles al otro. Ordenada a veces, cuestión de no entrar en barrena si no encuentro algo. 

Aquí paso muchas horas, recibo a gente, ocupo días y alguna noche, 
lleno de ideas, palabras, pensamientos que en determinados momentos caen como aluviones.

También hay lugar para la sonrisa, la lágrima, las ilusiones propias y ajenas, las confidencias, los cabreos con mayúsculas, las dudas, los planes a futuro… y cómo no, el día a día.

Música, sonidos varios, silencio sepulcral roto por el repiqueteo de un teclado, o un avión de e-mail…

Sola y a veces tan concentrada que me asusto con un movimiento reflejo.
Sola y feliz, si la luz está a pleno rendimiento.
Sola y a disgusto, cuando la presión y los plazos juegan en mi contra.

Suena el teléfono.  [ Desconexión ]


Virginia

29.1.15

Todo ha de aprenderse…



Aprendió a obedecer sin cuestionarse nada, sin cuestionar a nadie…
Aprendió por imitación, como quien aprende una rutina que va aparejada a la propia vida…

Aprendió a pedir perdón, sin razón aparente, salvo que el momento se mantuviera en calma.
Aprendió a bajar la cabeza y a tener varias respuestas preparadas según se atisbara el ambiente…

Aprendió que él debía ser el de unos pasos más atrás, y que casi cualquiera podía tener razones para imponerse…

Pasaron los años, en los que esa docilidad no se volvió ladrido, en los que miró al mundo con la objetividad de lo injusto, y después de cultivar un sentimiento de decepción, que no rencor, quiso salir al mundo y comérselo.

En los primeros pasos se dio cuenta… todo ha de aprenderse.

•••
La frase que reza como muro en la ilustración es:

"No aceptes lo habitual como cosa natural. Porque en tiempos de desorden, de confusión organizada, de humanidad deshumanizada, nada debe parecer natural. Nada debe parecer imposible de cambiar" Bertolt Brecht
•••

¿Piensas que es así, que todo ha de aprenderse?

Virginia


26.1.15

Y mañana… ¿sabrá quién es?



Te has dado media vuelta y no has comprendido que hacías allí. Te has parado y has decidido resetear el momento. Listo, no pasa nada, un lapsus.

[…]

Ayer volvió a pasar. En la tarde, haciendo memoria has encontrado otros instantes, otros reseteos y otros reinicios achacados al estrés.

[…]

El domingo en plena conversación, se te fue el santo al cielo, cerró la puerta y se quedó con las llaves… Silencio, miedo y juego de miradas. Desconexión.

Hoy, te has acordado de la tía Susana… te has sentido mal. Has revisado todos los álbumes de fotos como si fuera un examen sorpresa y, aunque lo has pasado con soltura, secretamente has dejado en él algunas notas.

Estás siendo más ordenado, rutinario, a fin de facilitar el día a día. Sistema, organización, orden… sistema, organización, orden… sistema, organización, orden…

Lo sabes, lo piensas, pero no quieres oirlo…


Virginia

22.1.15

Oda a la coma…



La coma era ese espacio inmune donde la intransigencia, la presión y el recelo no hacían mella. La coma reconfortaba y daba aliento como el descansillo de una escalera…

Llegar a la coma, sin desgaste, era en sí, un triunfo. Allí, te dejabas querer y caer sin miedo alguno.

La coma gozaba de reglas consensuadas y ritmos alternos, pero también tenía los peligros del límite, donde el más mínimo impacto hacía estragos…

A veces, y solo a veces, la coma se nos antojaba imprecisa, y era entonces cuando ese espacio-tiempo que nos proporcionaba la socorrida coma, debía ser redefinido y nuevamente aprobado.

Allí, y solo allí, se decidía cuando la coma era coma, cuando la coma derivaría en punto y coma, y cuando la coma, por obra y gracia de los límites no respetados, mudaría en punto final.

Virginia

12.1.15

No sabía cómo… y lo llamó rutina…



Metió todos aquellos años en un cajón, 
lo cerró y se colgó la llave al cuello.

Una mañana, 
a la hora de hacerse el rutinario moño, descubrió una marca y una falta.
La marca, en sus ojos…
La falta, en el cuello…

No quería olvidar y olvidó recordar…

Vir

9.1.15

Cómo comienza un cuento…



Este cuento comienza debajo de una encina. A los pies, unas bellotas, que con un poco de polvo de cobre y un pincel terminaron siendo adorno navideño, para más tarde, en una comida de Reyes terminar en detalle y provocar, a los postres, un cuento.

Y el cuento comienza así, con esta frase:

Llegados a los postres el cuento.

Este es el cuento que escribí para la comida familiar de Reyes que celebramos en casa.

Si te apetece cerrar una pequeña reunión con algo diferente, íntimo y hecho con mucho cariño, puedes hacer algo parecido: escribe una historia y dótala de un ritual.

Si por el contrario, entre tus virtudes no está el contar historias y armarlas, o no tienes tiempo, puedes contar conmigo en: estrellasdelana@gmail.com

Feliz fin de semana.

Virginia


26.12.14

Como punto de partida…



Acarició la yema de sus dedos 

con la parsimonia y delicadeza de quien toca una seda,
comprobada su calidez,
los llevó a sus labios, los rozó y la besó como punto de partida.

Vir
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...