23.5.13

Hijos y el futuro de los nietos…


Lo que vais a leer a continuación no es fruto de mis cavilaciones, sino de las de Leopoldo Abadía, ilustre caballero, profesor y escritor español, conocido por su análisis de la crisis económica actual y con el que comparto muchas de sus reflexiones. Es por ello que hoy os traigo este texto porque sus razonamientos me parecen del todo acertados.


Leopoldo Abadía dice en su artículo: 

•••

Me escribe un amigo diciendo que está muy preocupado por el futuro de sus nietos. 

Que no sabe qué hacer: si dejarles herencia para que estudien o gastarse el dinero con su mujer y que "Dios les coja confesados". 
Lo de que Dios les coja confesados es un buen deseo, pero me parece que no tiene que ver con su preocupación. 

En muchas de mis conferencias, se levantaba una señora (esto es pregunta de señoras) y decía esa frase que a mí me hace tanta gracia:"qué mundo les vamos a dejar a nuestros hijos?" 
Ahora, como me ven mayor y ven que mis hijos ya están crecidos y que se manejan bien por el mundo, me suelen decir "¿qué mundo les vamos a dejar a nuestros nietos?"
Yo suelo tener una contestación, de la que cada vez estoy más convencido: 
"y a mí, qué me importa?!" 
Quizá suena un poco mal, pero es que, realmente, me importa muy poco.

Yo era hijo único. Ahora, cuando me reúno con los otros 64 miembros de mi familia directa, pienso lo que dirían mis padres, si me vieran, porque de 1 a 65 hay mucha gente. Por lo menos, 64. 
Mis padres fueron un modelo para mí. Se preocuparon mucho por mis cosas, me animaron a estudiar fuera de casa (cosa fundamental, de la que hablaré otro día, que te ayuda a quitarte la boina y a descubrir que hay otros mundos fuera de tu pueblo, de tu calle y de tu piso), se volcaron para que fuera feliz. Y me exigieron mucho.

Pero ¿qué mundo me dejaron? Pues mirad, me dejaron:

1. La guerra civil española 
2. La segunda guerra mundial 
3. Las dos bombas atómicas 
4. Corea 
5. Vietnam 
6. Los Balcanes 
7. Afganistán 
8. Irak 
9. Internet 
10. La globalización

Y no sigo, porque ésta es la lista que me ha salido de un tirón, sin pensar. Si pienso un poco, escribo un libro. 

Vosotros creéis que mis padres pensaban en el mundo que me iban a dejar? ¡Si no se lo podían imaginar!

Lo que sí hicieron fue algo que nunca les agradeceré bastante: intentar darme una muy buena formación. Si no la adquirí, fue culpa mía.

Eso es lo que yo quiero dejar a mis hijos, porque si me pongo a pensar en lo que va a pasar en el futuro, me entrará la depre y además, no servirá para nada, porque no les ayudaré en lo más mínimo.

 A mí me gustaría que mis hijos y los hijos de ese señor 
 que me ha escrito 
 y los tuyos y los de los demás, 
 fuesen gente responsable, sana, de mirada limpia,  
 honrados,
 no murmuradores, sinceros, leales. 
 Lo que por ahí se llama "buena gente".

 Porque si son buena gente harán un mundo bueno.
 Por tanto, menos preocuparse por los hijos 
 y más darles una buena formación: 
 que sepan distinguir el bien del mal, 
 que no digan que todo vale, 
 que piensen en los demás, 
 que sean generosos. . . .

En estos puntos suspensivos podéis poner todas las cosas buenas que se os ocurran. 

Al acabar una conferencia la semana pasada, se me acercó una señora joven con dos hijos pequeños. Como también aquel día me habían preguntado lo del mundo que les vamos a dejar a nuestros hijos, ella me dijo que le preocupaba mucho qué hijos íbamos a dejar a este mundo. 
A la señora joven le sobraba sabiduría, y me hizo pensar. 
Y volví a darme cuenta de la importancia de los padres. Porque es fácil eso de pensar en el mundo, en el futuro, en lo mal que está todo, pero mientras los padres no se den cuenta de que los hijos son cosa suya y de que si salen bien, la responsabilidad es un 97% suya y si salen mal, también, no arreglaremos las cosas. 
Y el Gobierno y las Autonomías se agotarán haciendo Planes de Educación, quitando la asignatura de Filosofía y volviéndola a poner, añadiendo la asignatura de "Historia de mi pueblo" (por aquello de pensar en grande) o quitándola, diciendo que hay que saber inglés y todas estas cosas. 
Pero lo fundamental es lo otro: los padres. 
Ya sé que todos tienen mucho trabajo, que las cosas ya no son como antes, que el padre y la madre llegan cansados a casa, que mientras llegan, los hijos ven la tele basura, que lo de la libertad es lo que se lleva, que la autoridad de los padres es cosa del siglo pasado. 
Lo sé todo. TODO.
Pero no vaya a ser que como lo sabemos todo, no hagamos NADA. 
Leopoldo Abadía. 

P. D :
1. No he hablado de los nietos, porque para eso tienen a sus padres. 
2. Yo, con mis nietos, a merendar y a decir tonterías y a reírnos, y a contarles las notas que sacaba su padre cuando era pequeño. 
3. Y así, además de divertirme, quizá también ayudo a formarles.
•••

¿Qué os ha parecido? ¿Estáis de acuerdo?

22.5.13

Madre organizada vale por dos…


Habrá cosa más estresada que esa madre agotada después de un duro día de trabajo y que ve cómo se acerca la temida hora de la cena…
Abre la nevera y por alguna extraña razón recuerda que no hizo la compra…
o que no descongeló los lomos de merluza…
o que se han terminado los huevos…
y es en ese preciso instante cuando aparece hijo con voz ansiosa que pregunta: ¿Qué hay de cenar?

Por Dios, calla, que no lo sé todavía…
a la que el padre y marido, sigiloso cual furtivo en el monte, pregunta con más ansia si cabe: ¿Ya está la cena?

Pues bien, ayer me decidí de una vez por todas a organizar el menú semanal, y mira que los domingos por la mañana cocino para andar algo más despreocupada durante la semana, pero no hay manera. Es por ello, querid@s, que me he confeccionado una pequeña pizarra para colgar en la cocina y tener todo bien organizadito. 

Si os ha gustado el pizarrín y pensáis que con vosotras puede hacer lo propio, no tenéis más que descargarlo, imprimirlo y por su puesto, utilizarlo.

¿Os agobia el tema "comidas/cenas" a lo largo de la semana?
¿Cómo os organizáis?

21.5.13

Soluciones para espacios pequeños, ¿pequeños? Minúsculos…

Aprovechar el espacio porque no te queda otra, porque no hay tu tía, vamos… que me río yo de los microapartamentos de los que se hablaban hace unos años aquí en el Reino de España.

Este que os muestro hoy está en Sydney y ha recibido un premio australiano al diseño interior. 

Estoy de acuerdo en la concesión del premio, las soluciones en el aprovechamiento del espacio, la funcionalidad y versatilidad del mismo son incuestionables y la gama cromática una apuesta alegre y desenfadada para un determinado tipo de propietario. Pero de ahí, a que esto se convierta en un hogar… a mí me parece más un lugar de tránsito.

Os propongo montar el puzzle de fotos mentalmente y construir el espacio. A ver como trabaja ese lado derecho del cerebro…

Entrada y Cocina

Cocina, dormitorio y salita de estar

Salón y comedor

Salón y comedor - todo ordenadito

Dormitorio

Ojito al plano, que hacer los calculos te deja en estado de sock.
Plano de planta

Si queréis ver más podéis consultar estas páginas, aquí y aquíque es de donde se han obtenido las fotografías.

¿Podríais vivir en un sitio así?
¿Os gustan este tipo de soluciones?

20.5.13

Algo más en su mochila…


Cuando eres madre o padre, nadie te prepara para que te digan que quizá algún día 
tu hijo pueda estar enfermo. 

Durante el embarazo, rezas para que el niño venga bien, sano. 

Pero… y después? Cuando ya han pasado los primeros años 
y crees que has vencido, 
que la enfermedad no llamará nunca a tu puerta. 

Anteayer, no fue así. 

Lo viste mal, pálido, débil,
diferente al niño que tú conoces.
Lo llevaste al hospital, rezando para que fuera otro virus. 

No fue así. 

Te has asustado, has llorado y tienes mucho miedo… 

Tu hijo es un pozo de energía, no puede pasarle a él. 
Es un mal sueño. 

A partir de ahora, a sus siete años, tendrá que ser más responsable, 
un poco más responsables, todos,
habrá que cambiar hábitos,
y tendrá que cargar con algo más en su mochila, la diabetes.


-----
Edito:
A raiz del primer comentario, me veo en la obligación de editar el post. 
No es mi hijo el que está enfermo…

17.5.13

Mmm… Crema de alcachofas, huevo poché y perlas de jamón

Hoy un plato digno de ser tenido en cuenta para la Operación Bikini, y admito la denominación porque mis lectoras así lo quieren. Ya sabéis que yo tenía ciertas suspicacias con respecto a ella. Lo podéis recordar aquí.

Las alcachofas, no terminaban de cuajar en mi infancia. Eso de estar chupa que te chupa a unas hojas verdes que empezaban con un sabor y terminaban con otro me parecían algo insólito y un pelín cargante. Pero ahora, las incluyo con cierta frecuencia, nos gustan a los tres y a mí me vienen de perlas para la retención de líquidos, ese mal que padecemos muchas mujeres. :-)

Pues bien, la mezcla de todos los elementos que componen la receta, dan como resultado un plato suave, digestivo, vistoso y con poquísimas calorías.

En cuanto a la complicación, sencillo, tan sólo aplicar algo de maña a la hora de hacer el huevo poché. Económicamente, baratísimo, apto para los tiempos que nos toca vivir.

Manos a la cazuela.


Los ingredientes: Alcachofas, jamón serrano, huevo, ajo, pimienta negra, aceite de oliva virgen extra y sal.

La infraestructura: Tres cacerolas, pasapuré, film transparente y tiritas de cierre como las que lleva el pan de molde.

Los pasos y las cantidades: (para 4 raciones)

- 1 bolsa de alcachofas congeladas (porciones del Mercadona- 450grs)
- 4 huevos medianos
- Taco jamón serrano (si es ibérico mucho mejor)
- 1 diente de ajo
- pimienta negra molida
- aceite de oliva
- sal


Se pone a calentar el agua en una cacerola. Cuando comienza a hervir echamos el contenido de la bolsa de las porciones de alcachofas congeladas y sal. Pasados unos 15-20 minutos que ya estará cocida y blandita las escurrimos, sin tirar el agua de la cocción y la ponemos en el bol de la batidora para pasarla junto con el diente de ajo al que le habremos retirado el germen y una pizca de pimienta negra. También un chorrito de aceite de oliva y lo batimos hasta que quede una crema fina y suave. Si os queda muy espesa podeis agregar agua de la cocción hasta que alcance la textura deseada.

Cuando tengáis esa crema, yo la paso por el pasapuré para no encontrar ninguna hebra, esto es opcional, pero os lo recomiendo.

Reservamos la crema a ser posible en caliente.

Corta la cantidad de taquitos de jamón que gustes para acompañar al plato y resérvalo.

Los huevos poché: 
Antes que nada pon a calentar en otra cacerola, a ser posible un poquito ancha, agua hasta que hierva.

Pon también otra cacerola al lado con agua fría.

1º Prepara 4 cuadrados de film transparente sobre 4 bol tipo desayuno. Que queden las 4 puntas fuera y el centro del film esté pegado al fondo. Alojará el huevo crudo.
2º Rocía encima de cada uno y en el centro un poquito de aceite para que no se pegue el huevo cuando se cueza.
3º Echa en cada uno una pizca de sal.
4º Casca los huevos uno a uno y ves posicionándolos en cada uno de sus huecos (bol).
5º Coge las cuatro puntas y ves cerrando los saquitos con las tiritas de cierre.
6º Cuando el agua esté hirviendo sumerge los saquitos de 4 a 5 minutos.
7º Pasado este tiempo retiralos del agua y sumérgelos en el agua fría de la otra cacerola para que se pare la cocción y la yema no se cuaje.

Emplatado:
En cada platito o cuenco sirve una base de crema de alcachofa. Con mucho esmero saca de cada uno de los saquitos el huevo poché cuidando que no se rompa y lo pones en el centro. Agregas por encima los taquitos de jamón y añades un hilo de aceite de oliva.

El manjar está listo, ahora toca romper ligeramente el huevo para que la yema se mezcle con el resto de sabores. Redondo, exquisito y ligero.

Disfrutad del plato y del cercano fin de semana.

Vir
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...