31.3.14

A la vista… una simple tarjeta



Entregó su tarjeta con firmeza, 
segura de sus competencias y valía.

¿Quién mejor que ella para solucionar papeletas, 
apagar fuegos y capear temporales?

Silvia Montes Mendizabal
· ABOGADOS ·

Por la otra cara y en tinta invisible rezaba:

Silvia Montes Mendizabal
Persona, con no pocas inseguridades, 
mujer y madre leona…

La realidad tenía dos caras…
como las de una tarjeta,
pero una no excluía a la otra, la complementaba…


Virginia

28.3.14

Mmm… Pincho de alcachofa, bacon y cebolla


Os aseguro que este es uno de esos pinchos que cuando lo probé me ganó a la primera. Y no vale eso de que es que lleva alcachofa y no me gusta, es que, es que… es que nada. Mi hijo no puede ni ver las alcachofas y se come el pinchito la mar de a gusto. De verdad, no os miento probarlo y luego me decís si llevo razón o no.

Además, como dice mi querida Angeles no hay que rascarse el bolsillo y se puede hacer por partes. Primero las alcachofas y luego el resto. Por cierto, advertencia, no valen las alcachofas de bote, pero si os queréis ahorrar el trabajo de pelar y limpiar unas frescas, podéis utilizar los corazones de alcachofa que venden congelados y cocerlos.

Que os parece, nos ponemos el mandil, nos lavamos las manos y al lío?


Los ingredientes: 4 alcachofas, 8 lonchas de bacon, 1 cebolla, 8 rebanadas de pan consistente, aceite de oliva virgen extra, sal.

La infraestructura: Cazuela, una sartén honda y otra amplia para plancha, palillos.

Los pasos: Lo primero de todo es limpiar bien las alcachofas, quitándoles las hojas duras y separando el tallo del resto. Yo también los aprovecho, pelándolos y cociéndolos al tiempo que los corazones. Una vez que las has pelado y las has dejado en el corazón, corta con el cuchillo la parte de arriba, como un tercio de la altura del corazón de la alcachofa, y luego pártelas a la mitad. Pon agua a hervir en una cacerola con sal y echa las alcachofas durante unos veinte minutos.

Deben quedar tiernas, si has dejado alguna hoja que no debieras, retírala porque sino será desagradable cuando se coma el pincho. Escurre y reserva.

Si has optado por los corazones de alcachofa congelados, procede como te indique el envase. No has de limpiar nada, sólo cuando estén cocidos partirlos a la mitad. Escurre y reserva.

Corta las rebanadas de pan con un grosor de unos dos centímetros y colócalas en la bandeja donde vayas a montar los pinchos.

Trocea en aros la cebolla como de 5mm de grosor y ponla a pochar en la sartén con un poco de aceite y a fuego lento. Agrega un poco de sal. Cuando esté lista y haya tomado un color dorado retírala del fuego y reserva.

En otra sartén pasa un poco por la plancha las mitades de alcachofa con cuidado para que no se rompan con un pelín de aceite. Primero un lado y luego otro. Reserva.

Rápidamente en esa misma sartén pon las lonchas de bacon y cuando estén listas abraza con ellas la mitad de una alcachofa y ciérralas con un palillo. Reserva.

Sobre las rebanadas de pan coloca un poco de cebolla y encima el rollito de alcachofa y bacon.

Advertencia, que no se quede frío, si no dale un golpe de calor en el horno, nunca en el microondas que el pan se chafa.

Copa de vino tinto y a saborear un pincho de altura.

Que lo disfrutéis. Buen fin de semana.

Virginia

27.3.14

Ladies… con mucho humor


Lo confieso, admiro mucho a las personas con sentido del humor, y ojo, que no quiere decir que yo no lo tenga, pero el desparpajo, la falta de prejuicios y el punto frívolo del que hacen gala algunas mujeres, y hombres, me hace muchísima gracia.

Y diréis a santo de qué viene esto? Pues porque estos son los diseños que he hecho a un grupo de amigas para despedir a una que sale del grupo, vamos lo que se conoce como despedida de solteras. 

Su requisito: "Queremos unas camisetas monas, monísimas y que describan los dos tipos de mujer que forman nuestro grupo: La entregada vs la recatada"

Os lo juro que me pareció una idea genial y una sorpresa super creativa para la que se casaba. Ole por esas amigas, ole por el humor que gastan y ole por pensar en una servidora.

Cada día me sorprendo más a mí misma y de los resultados que pueden llegar a salir de esta cabecita. Este tipo de trabajos te dan tanta libertad y son tan agradecidos…



Con su permiso, y ya que ellas han tenido la exclusividad, me voy a hacer unas para mí. Me encantan como han quedado. 


Bueno, qué me decís? vosotras os las pondríais? 
Sois de dar sorpresas en este tipo de acontecimientos?
Venga, venga, experiencias, que seguro que tenéis para dar y tomar… eso si con mucho humor que es lo que hace falta.

Virginia

26.3.14

Entre líneas…


Buscaba, 
miraba de manera incesante… 
casi compulsiva,
poder encontrar la respuesta.
Línea tras línea, 
entre líneas,
líneas que parecían párrafos, 
párrafos en los que faltaban palabras, 
palabras que no decían nada y sólo eran líneas… 
las de su mano.

¿Quién había pasado por allí y se había dedicado a meter ruido entre líneas?

Virginia

25.3.14

Y si acceder a otra realidad fuera tan sencillo…?


Tan sencillo como abrir una cremallera y pasar al otro lado…

¿Buscando qué?

¿Una realidad mejor y más amable?
¿Intentar huir de ésta?
¿Experimentar?
¿Responder a preguntas aún sin respuesta?




La japonesa Jun Kitagawa invitó a su país a reflexionar sobre la realidad colocando estas cremalleras gigantes en diferentes lugares. 

Invitaciones inquietantes, unas veces dibujadas sobre una pared y otras con unas cremalleras sacadas de escala, que nos ofrecían la posibilidad de experimentar más de cerca sobre el concepto "realidad" "espacio/tiempo".



¿Qué pensaríais si os encontráis, por ejemplo, esto mismo en el stand de un touroperador o una agencia de viajes? 

Sería un reclamo brutal, incidir directamente sobre el concepto viaje, traslado, experiencia…

Un ejemplo más de que la creatividad, el mirar de manera diferente, sorprender con el objeto más trivial, es posible si la asociación de ideas es la adecuada.



Y qué tal una realidad sin dolores de cabeza? El de hoy me está matando…

Virginia

24.3.14

Moments…


Soberbio… 
sencillo…
efímero…
irreversible…
como cada uno de los momentos que se suman a lo largo de nuestras vidas. 

Qué os ha parecido el vídeo? y el ritmo con el que se van marcando cada una de las escenas? Creéis que saber apreciar esos sencillos momentos puede ser la clave para descifrar la vida?

  I don't know  

21.3.14

Mmm… Pollo y trigueros con salsa de naranja


Hoy unos sencillos rollitos de pollo con trigueros, un plato ligero y con un aporte más que notable de vitaminas. La combinación de los sabores de la carne blanca y los trigueros es un acierto, pero unirlos a la suave acidez de la naranja los hacen simplemente deliciosos.


Los ingredientes: Manojo espárragos trigueros, 2 pechugas de pollo fileteadas no demasiado gruesas, 1 manzana, 1 cebolla, 4 naranjas, aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta.

La infraestructura: una sartén amplia, una cazerola ancha y un exprimidor.

Los pasos: Lo primero de todo es cortar la parte dura de los trigueros y lavarlos bien. Ponlos a escurrir y mientras, pela y corta en cuadraditos la manzana y la cebolla.

Haz a la plancha los espárragos con un pelín de sal. Reserva. Salpimienta los filetes de pollo y mete dos espárragos en cada uno. Enrosca y pon un palillo para sujetarlos y que no se deshagan. Dóralos en la sartén donde has hecho los espárragos anteriormente. Una vez dorados, reserva. 

En una cazerola amplia pon a sofreír la manzana y la cebolla picadas con un poco de aceite de oliva. Agrega un poquito de sal. Cuando el sofrito esté listo pon encima los rollitos de pollo y trigueros. 

Exprime la naranjas y agrega el zumo a la cazuela (deben quedar cubiertos). Deja cocer durante 10 ó 15 minutos. Una vez pasado ese tiempo, saca los rollitos y tritura la salsa.

Para emplatar pon un par de rollitos y vierte por encima un poco de la salsa caliente, el resto sírvelo en una salsera.

Que aproveche y buen fin de semana.
Virginia



20.3.14

Un hogar con carácter… el de sus propietarios



Este casa de la diseñadora floral Dana Worlock es de esas que derrochan personalidad. Se las mire por donde se las mire, uno siempre encuentra detalles inspiradores: los muebles, de diseño o recuperados; la obra gráfica; los increibles sitios dónde pone los juguetes de sus hijos; cómo combina los colores; las pequeñas alfombras que va repartiendo por la casa; los tapizados y los innumerables objetos decorativos que te van saliendo al paso y te sacan irremediablemente una sonrisa.

Es de esas casas que se convierten en hogares porque consiguen traspasar el umbral de la decoración, sencillamente emocionan.




A cuántos de nosotros no nos hubiera gustado tener este sencillo móvil sobre nuestra cama?


Tener este pequeño rincón desordenado, pero con qué gracia y a pique de ser abducidos por un marciano? 

Si es que estos críos tienen que desarrollar la creatividad sí o sí… Rodeados de tantos estímulos…




Y el lugar de trabajo de Dana?


Dana, como os he dicho, es diseñadora floral, y después de vivir varios años en Nueva York, ella y su marido decidieron mudarse a una zona rural cercana (Pound Ridge, NY). Después de ver infinidad de casas, esta construcción de campo de 1940 les convenció.

Aquí podéis ver más fotos de esta casa y en este otro enlace aún más.

Plus de atención: Fijaos bien en la obra gráfica, es soberbia.

Qué me decís? derrocha o no sencillez y personalidad?

19.3.14

Sigue adelante…

Nada de mirar atrás,
porque te enseñaron a avanzar y no a recular ante las dificultades…

Virginia

17.3.14

Observaba el mundo…


Observaba el mundo
desde la perspectiva de quien se siente invisible, 
seguro…

del que mira
y cree no ser visto.

Virginia

14.3.14

Mmm… Salmón marinado con salsa de soja y limón


Hoy me vais a permitir que os escriba la receta sin mucho comentario previo, estoy lo que se dice en estado catatónico. Debo estar a las puertas de un virus o la anemia me va a terminar de rematar. Zas!!! 

Así pues, y antes de que se me agote la batería, os cuento la receta. Lástima que no os la ornamente como se merece porque está buenísima.


Ingredientes: 4 Lomos de salmón, 2 patatas grandes, 1 limón (zumo), salsa de soja, pimienta rosa (cucharada de postre), nata (125-150 ml), aceite de oliva virgen extra.

Infraestructura: Sartén, cazuela, cazo y recipiente con tapa.

Los pasos: Lo primero de todo, la noche de antes has de poner a marinar el salmón. Límpialo bien e intenta quitarle todas las espinas. Después lo colocas en un recipiente para echar sobre él la marinada.

Marinada: Esprime el zumo de un limón gordito. Echalo en un bol y pon la misma cantidad de salsa de soja. Mezcla bien y rocíalo por encima del salmón. Debe de cubrirlo, si no es así, deberás darlo la vuelta de vez en cuando para que esté en contacto por todos los lados.

Una vez pasado el tiempo, metido en la nevera y tapado, se saca el salmón y se pone a escurrir. La marinada se reserva para hacer la salsa.

Se pelan las patatas y se cortan en rodajas de un dedo aproximadamente. Se ponen a cocer con cuidado en una cazuela con agua y sal hasta que estén tiernas. Mientras se pone en un cazo la marinada (cuélala por si tuviera alguna escama del salmón), la nata y la pimienta rosa. Muévela para que se vaya reduciendo. A la par, ves haciendo en la sartén el salmón a la plancha. Dóralo por fuera y déjalo jugoso por dentro.


Escurre las patatas con cuidado para que no se rompan y haz una cama para colocar encima el lomo de salmón y verter un poco de salsa. No os preocupe los granos de pimienta rosa, dan sabor pero apenas pica. Daos prisa en montar el plato porque ha de servirse caliente. 

Buen provecho, que lo disfrutéis y feliz fin de semana.

Virginia

13.3.14

Un lugar, dos vidas…


Violeta, entre 65-70 años, sentada, al lado su marido que está de pie hablando con otro matrimonio. Su lenguaje es brusco, tirante. Habla casi a gritos. Ya nos hemos enterado todos los que estamos en la sala que su marido es un desastre, que no se entera de nada. Que ella le va solucionando todas las papeletas del día. Él no la hace ni caso, practica el “habla chucho que no te escucho”. 

Se acerca una señora y me pregunta algo en referencia al médico, ella, interviene en la conversación y me deja con la palabra en la boca. Más tarde se dirige a mí como el que busca un cómplice a la hora de criticar el retraso de la consulta. Ah no señora, en ese juego yo no entro. Me mira con cara de que poca sangre tienes hija mía. Fija otro objetivo, acaba de llegar una señora más o menos de su edad. 

La enfermera llama a su marido a lo que ella responde como una escopeta. La enfermera se dirige a él como si no la hubiera ni visto, ni oído. Ella contraataca a ese discreto desprecio con una parrafada que no le interesa a nadie. Pasan a consulta.


Por la puerta principal les veo entrar, lentos, silenciosos, ella le ayuda a caminar, cargada con un maxi bolso que grita “plomo”. Se dirigen hacia mí, los dejo paso y ella me sonríe y me da las gracias. No le suelta ni un minuto. Con movimientos estudiados le sienta. Le quita el abrigo. Ella se sienta a su lado, con el abrigo puesto, el de él en los brazos y el maxibolso que bien parece el petate de un militar, sujeto entre sus piernas. 

Ella, pelo corto, facciones limpias y serenas, moderna, sus pantalones y su zapato plano de corte masculino la delatan. Sus gafas de acero le dan un toque intelectual, de mujer cultivada, segura de sí misma. 

Él, cansado, dócil, con dificultades para andar, consciente de quien se sabe dependiente. Agradecido. Mira a su alrededor con resignación, casi con vergüenza. 

Les observo. Saca una carpeta con un montón de hojas, aparentemente informes, con toda seguridad el historial voluminoso de una enfermedad. Mientras ella maneja los papeles él le pone la mano encima de la pierna. Necesita su contacto. Ella lo mira con una dulzura que te hace saltar las lágrimas. Suelta los papeles y los deja en la mesita de al lado. Le coge la mano, la acaricia, la aprieta suavemente y la acerca a su rostro. Les miro descaradamente. Me dan ganas de acercarme y preguntarles como se llaman. Hablar con ellos. De decirles que me maravilla su ternura, su comprensión, su desvelo. Me freno, maldito sentido del ridículo.

Virginia

Foto: visualmobiliario.com


12.3.14

La confesión de Ángela…


Ya está, ya lo ha dicho, ya sabemos todos cual es su perdición. Y la mía, para que negarlo pero de momento me muerdo las uñas sin ellos.  C'est la vie!

Y es que los Manolos (zapatos de Manolo Blahnik) son la perdición de muchas, ya lo sabíamos de S.Y.P. y de nuestra querida Nieves Álvarez, pero para Ángela, los Manolos son unas auténticas obras maestras. 

Su madre cuando me lo contaba se partía de la risa. Decía: "Vir, hay gente que adora a sus hijos, otros al patrón de su pueblo, otras a su marido… Vir, esta hija mía adora unos zapatos que no tiene, pero calla, que dice que el día que tenga unos los pondrá encima del tocador para verlos todos los días…, que dice que no se los va a poner porque la calle está muy sucia". Yo, como es lógico no podía parar de reirme, y más con esa gracia andaluza que tiene la señora.


A ver, a ver, cómo planteo yo el tema para dar en la diana?

Después de ver las últimas colecciones y piezas ya clásicas del diseñador opté por una sandalia que es increíble, aparte de parecer super cómoda, bueno, dicen, y yo me lo creo, que todos son cómodos…

Por otro lado, a ese punto de objeto casi sagrado, le iba perfecto crear un paralelismo con la Capilla Sixtina. 

Listo, hasta con claim: "De mano a mano se obró el milagro y tuvimos Manolos"


Para unos de verdad habrá que empezar a pensar en otro presupuesto, pero su simpática madre vio lo que hice para otra clienta y se decidió por el diseño de una lámina sobre la pasión de su hija, los Manolos, para su cumpleaños.


Qué os parece el regalo? 
Os gustan los Manolos? 
Y si los tenéis, son tan cómodos como dicen?

Anda, ponerme los dientes largos…

Virginia


11.3.14

Federico Babina… interpretando a los grandes


El toparme con esta colección de carteles que firma Federico Babina es un auténtico descubrimiento. Arquitectos y artistas se dan cita para ser interpretados por el sutil ojo de Babina.

Ha sabido extraer la esencia de cada uno de ellos (colores, formas, intenciones, juegos visuales, recursos arquitectónicos y plásticos …) y confeccionar una colección única. 

He traído sólo unos pocos, el resto los podéis ver aquí.










Tampoco os perdáis los carteles sobre clásicos del cine. El enlace para verlo aquí.

Espero que lo disfrutes tanto como yo.

Virginia

10.3.14

Alone time…


La solución no era trabajar más,
ni desvivirse por los suyos,
era pasar algún tiempo a solas…
para meditar, 
sin presiones,
cuál sería su siguiente paso.

7.3.14

Mmm… Costillas con salsa barbacoa


No os resistáis, va a ser imposible. 

Esta receta y ahora que se puede disfrutar comiendo al sol, va a ser de las recurrentes tanto para niños como para mayores. Estas costillas con salsa barbacoa casera están de chuparse los dedos, y os lo dice una auténtica pincitas que odia mancharse para comer.

A qué no sabéis que me piden muchos amigos cuando vienen a casa? Vir, vas a hacer costillas? No son costillas, son Las Costillas.

Por otro lado, enamora por lo fácil que es hacerlas, por lo baratita que sale y porque también se pueden hacer antes y luego calentarlas. Si te parece, nos ponemos con ello.


Ingredientes: dos tiras de costillas de cerdo con carne, ketchup (400grs), una lata de cocacola normal, orégano y tomillo.

Infraestructura: horno, fuente grande y honda para horno, 2 bolsas de asar.

Los pasos: Lo primero de todo será eliminar un poco de grasa de las costillas. Sólo los trozos grandes. Seguidamente, separar en grupos de cuatro costillas o de manera individual.

Repartir las costillas entre las dos bolsas. Distribuir la cocacola y el ketchup también. Echar dentro de la bolsa un poco de orégano y un poco de tomillo (orégano: 1 cuchara sopera en cada bolsa; tomillo: 1 cucharada de café entre las dos). Cerrar las bolsas y revolver bien el contenido para que se mezcle.

Tumbar en la fuente de horno las dos bolsas, y en la aparte de arriba hacer un pequeño agujero para que respire.

Meter al horno que estará precalentado a 170º. A la mitad y calor arriba y abajo. Dejar entre 30-45 minutos. 

Sacar del horno y con muchísimo cuidado romper las bolsas de asar y derramar sobre la fuente el contenido de ambas. Repartir bien y volver a meter en el horno para que reduzca la salsa. Vigilar y dar la vuelta a las costillas un par de veces hasta que la salsa quede espesita.

Listo. Espera un pelín y a comérselas. Ah, se me olvidaba, busca un buen pan porque lo vas a necesitar. 


Esta vez no voy a ser modesta. Sé que te van a gustar.

Disfruta del fin de semana.

Virginia

6.3.14

Viaja a golpe de click…


La semana pasada abría en el blog un nuevo espacio que llamaba "El mundo a mis pies", pues bien, le he cambiado el nombre a la sección, es lo que tiene no meditar bien las cosas. Ahora se llamará "Viaja a golpe de click…".

Si es la primera vez que ves esto y no sabes de qué va el asunto, te remito a la primera entrada en este enlace, que viene todo explicadito, con la diferencia que esta vez en el cartel de pistas no viene el nombre de lo que te vas a encontrar. ; )

Preparados, listos, YA. 

Estas son las coordenadas: 41.505423, -81.692493 a meterlas en Google Maps y con un click esperar a ver dónde te lleva.

Lo has encontrado? Te ha sorprendido? Lo conocías? 

Pues si quieres saber más, aquí tienes unos cuantos enlaces con info:

5.3.14

Aprender de una niña de 7 años…



Estoy dando clase de creatividad a una pequeña de 7 años. Ella lo llama clase de pintura, dibujo, color, pero ésta no deja de ser una mera excusa para que mediante unas técnicas y unos materiales sepa desarrollar todo su universo interior. 

Planteo la clase en el estado más puro del término, por lo menos la primera hora, enseñando técnicas, su porqué y su aplicación sobre soportes y con unas determinadas herramientas. Puro aprendizaje, nociones para que una vez que los domine, los incorpore a su propia expresión y sean un recurso más. 

Más tarde y sin olvidar que tiene 7 años y muchísima vitalidad, hacemos un ejercicio libre, con tan sólo dos elementos fijos. Uno que se plantea al comienzo y otro que se plantea a la mitad, en pleno desarrollo, y que obliga en cierto modo a modificar el ejercicio. 

No es más ni menos que una dinámica real, tan real como la que practican su padre o su madre en sus respectivos trabajos. Comienzas con unas premisas que según las circunstancias van cambiando.


Ejercicio libre y primera toma de contacto.
Elemento fijo: dibujar su mano sobre el papel con el puño cerrado recorriéndolo con un lápiz.
Elaborar una historia y dibujarla a partir de ese elemento fijo.

Sorpresa:
Aparte de la historia… la capacidad para crear diferentes planos.
Introducir pequeños diálogos y subordinar personajes dentro de la escena.

Ejercicio técnico: Captura del movimiento y proporciones del cuerpo humano.
Poses del natural (una servidora es el modelo) con una duración de 2 minutos.
Obligación de hacerlo con formas simples. Primer minuto observación y el segundo plasmación.

Sorpresa:
cómo diferencia la posición de los brazos según sean visibles o no. Trazo firme.


Ejercicio libre:
Elemento fijo del comienzo: el material y el modo de uso.
Anilinas de colores, una pajita y un palo de madera.

Concepto: aprender a utilizar materiales a priori descontrolados y con unas herramientas atípicas.

Elemento fijo en desarrollo: Ponerle un título e incorporar unos personajes.

Sorpresa:
El resultado. En el proceso deja secar unas zonas para que no se mezclen los tonos y en otras
busca esa mezcla. Capacidad de controlar el soplo a través de la pajita para domar la tinta.
Uso del palo para repasar a los personajes o hacer trazos más finos.
La escala de los personajes para que estén supeditados a la escena.

Este es otro resultado del ejercicio libre anterior.

Esta niña tiene una personalidad arrolladora, tiene muy claro lo que quiere y es muy consciente que ella posee una visión del mundo diferente a los niños de su edad. 

Me sorprende, me estimula, me motiva y replantea con su actitud y recursos cualquier programa preestablecido.

•••
Os animo a buscar en vuestros hijos su esencia creativa, porque todos la tienen. La sorpresa está asegurada.
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